De mi propio mundo y de mi mismo (5/?) - Experiencias de verano 3/3


Este verano fue especialmente particular en lo relativo a aprendizaje espiritual y los hechos que acontecieron en este. Yo me notaba cada vez mas en sintonía conmigo mismo y poco a poco mi energía seguía creciendo dentro de mi.

En esta ocasión alquilamos una casa de un solo piso pero muy amplia, por temas de trabajo y quehaceres de nuestros padres, mis primos y yo nos quedábamos en la casa de la playa al cuidado de mis abuelos.  Los días transcurrían como siempre, recuerdo que era la primera mitad de julio esa semana estábamos mi primo Marte su madre, mi madre y yo.

Marte y yo dormíamos en una habitación bastante ancha, la casa era bastante luminosa y tenía muchas habitaciones con varias camas. Recuerdo que por aquel entonces, aunque no prestaba mucha atención, sabía que en esa casa había algo o alguien entre nosotros, pero no le di la menor importancia, simplemente lo dejaba pasar ya que por la energía que desprendía ese espíritu no representaba peligro o no albergaba maldad, se trataba de un espíritu errante.

Un espíritu errante son almas humanas que simplemente vagan sin ningún motivo aparente y van allá donde hay mas concentración de energía o donde aquella es mas pura , no son ni buenos ni malos simplemente están ahí y allá, se suelen quedar un tiempo en un lugar hasta que pasan al siguiente. No tienen ningún pesar o sentimiento que les haga sufrir y simplemente están así como un día cuando es su momento o llegan a sentirse totalmente en paz deciden ascender al siguiente plano (tercera fase). 

Llevaba ya dos mañanas levantándome un poco menos descansado: descansaba sí, pero no tenía la sensación de haber estado completamente dormido o al menos en una parte de la noche. Hasta que la segunda noche pude notar que aquello que se movía entre nosotros, ese espíritu, notaba mi energía y como un faro en la noche, ese ente se acercaba a mí por las noches, en busca de mí, energía, mi luz como un consuelo que trae la paz, o cuan estufa en una noche gélida.

En este momento, yo me hallaba dormido, por así decirlo, pero receptivo, y podría decir que con la guardia baja en cuanto a esa barrera que me había auto impuesto con el paso de los años. El espíritu se conectó conmigo en otro plano, o segunda fase, como a mi me gusta llamarlo. Cuando me refiero a conectar es como en entradas pasadas, la energía del espíritu se entrelaza conmigo haciendo que se cree un ambiente en el que podamos mantener un encuentro y nos comuniquemos. En ese momento de paz y tranquilidad, un par de horas antes de que me levantara de la cama, yo notaba que alguien me hablaba, ese espíritu errante conectó conmigo.

Como si de un niño se tratase, yo escuchaba su voz, me hablaba y me hacía preguntas, pero yo al principio no respondía, en mi línea con pasar de todo esto, pero poco a poco empezaba a responder, pero no de la manera que puedes pensar. En la segunda fase, hablar, moverse o ver no es como estamos acostumbrados, que lo hacemos a través de los sentidos, en este plano estos sentidos adquieren una única forma, son sentidos que ya tenemos adquiridos pero en nuestro paso por este mundo quedan en un cajón bien cerrado en nuestra mente, en nuestro mundo terrenal. Por tanto, mi comunicación con ella en la segunda fase era todo a través de la mente, es decir, hablar sin voz, ver sin ojos, oír sin orejas, sentir sin tacto, oler sin nariz incluso el gusto sin boca y mas allá…

Aunque al principio la cosa fue como tibia, poco a poco fuí cogiendo confianza y hablábamos y hablábamos durante un par de horas aproximadamente, poco antes de despertarme cada mañana. Hablábamos de cosas cotidianas, sobre gustos, aficiones, sin preguntarnos ninguno en la forma en lo que estábamos haciendo o el hecho de que ella estuviese así, simplemente disfrutábamos cada uno de la compañía del otro. Este espíritu en cuestión era una chica preadolescente, recuerdo que en la energía que proyectaba al conectarse conmigo, esta chica tenía la piel clara con cabello ondulado y negro así como de ojos oscuros. Por como se manejaba pude deducir que ya llevaba bastante tiempo en esta fase, además como si de una quedada se tratase, siempre venía a mi encuentro y hablábamos tranquilamente. Había encontrado en mi a un “amigo” que pueda “verla” y con quien poder hablar al fin.

Una tarde decidí contarle a mi abuela lo que me pasaba por las noches, mi sorpresa fue cuando mi abuela no parecía extraña a la vivencia que le relataba ya que me comento que cuando por las tarde nos disponíamos  a volver de la playa a la casa, mi abuelo le contó a mi tía Blanca que había una chica siempre sentada en el tejado, su descripción coincidió con la que yo le dí, y que simplemente estaba allí. Si en algún momento puedo llegar a pensar que lo que me estaba pasando esos días era algo producto de mi mente, mi abuela terminó de despejar la incógnita.

Pasaron los días y ya era habitual para mí encontrarme con esta chica cada día, pero una mañana en particular sucedió algo que hasta ahora no había experimentado.

Esa mañana le dije a la chica que me tenía que levantar ya que se estaba haciendo tarde a lo que respondió la chica – Aún no hay nadie levantado- en ese momento yo le dije que mi abuela es muy madrugadora, seguro que ya estaría despierta y preparándonos el desayuno. En ese momento ella me dijo que mi abuela seguía durmiendo en su habitación con mi abuelo, yo me mostré extrañado a lo que ella me respondió - ¿quieres verlo?- En ese momento yo asentí.

Noté como sus brazos de alguna manera me sostenían y me elevaba, de repente todo a mi alrededor cambio, veía con absoluta claridad la luz de la mañana, la habitación a mi primo Marte durmiendo en la cama de al lado. Bajé la mirada y me ví a mí mismo durmiendo.

Fué un momento en el que estando sorprendido por la visión, me cercioré de que la casa estaba en silencio, la sensación era totalmente diferente a la que había experimentado nunca, podía mirar a cualquier lado de la habitación sin girar la cabeza, sentir que podía moverme sin pies, en definitiva era yo mismo pero en otro plano, en el mismo que el de la chica, era yo mismo pero simplemente desprendido de mi cuerpo terrenal, pura energía y la visión de mi mismo lo confirmaba. Seguidamente todo se volvió de nuevo oscuro y volví al plano con ella, a lo que añadió “¿ves que todos duermen?”

Impresionado con lo que tan a la ligera había sucedido y antes de ponerme a pensar en lo que acababa de suceder respondí a su pregunta con un “hazlo otra vez”. La chica volvió a hacerlo y volvió todo a tener una claridad cristalina alrededor mío, es cierto, la casa estaba en calma y mis abuelos aun dormían, esta vez la vi a ella estaba a mi derecha y también en esta ocasión me vi que la chica y yo estábamos al mismo nivel, en el mismo plano. Una vez volví a mí mismo, hablamos un poco más dejando el tema atrás y termine despertándome al cabo de un rato.

Esa mañana me “desperté” sin una pizca de miedo, simplemente maravillado con lo que acababa de suceder. No era algo del todo para mi extraño, ya que hacía años que experimentaba sueños en donde me encontraba en otro plano y podía moverme en otro lugar e interactuar con él y que me sucedían un par de veces al año (véase el fruto de lo infinito). En esta ocasión volví a salir de mi cuerpo, pero a este mismo mundo, y pude interactuar con él aunque no de manera voluntaria, pero fue otro tipo de experiencia.

El mes iba acabando de modo que en los últimos días antes de dejar aquella casa hasta el próximo verano, me despedí de la chica, finalmente me dijo que se llamaba Verónica y que no es que estuviera ligada a esa casa, simplemente estaba de paso se fijó en mí y como otro niño igual simplemente pudo satisfacer su deseo de hablar con otra persona. Después de aquellos las últimas noches ya no venía, se había marchado, siguió si camino.

Estos días y esta chica me sirvieron para poder abrirme de una manera que me permita hablar con los espíritus o entes de forma que pueda llegar a servir de puente entre dimensiones /planos, que a día de hoy es algo vital para poder comunicarme y transmitir mensajes que me llegan de estos para personas determinadas. La verdad es que esa capacidad estaba ahí desde siempre. solo que nunca la había utilizado. Y de alguna forma me preparaban para lo próximo que estaría por venir.

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