Del despertar a otro mundo y de mi mismo - El Fruto de lo infinito (2/2)
El interior no era mejor que la
fachada. Una vez dentro, a la derecha había unas escaleras que llevaban a la
segunda planta. A la izquierda habitaciones, algunas cerradas y otras entre
abiertas, todas ellas repartidas en un amplio salón central, la luz era pobre
casi en penumbra. A pesar de todo, esta casa no era normal, el ambiente no era
normal, lo encontraba tenso, una calma tensa como si en cualquier momento fuera
a suceder algo o algo se me echaría encima.
No paso mucho tiempo mientras
andaba por el salón cuando empecé a escuchar golpes en las puertas y desde
diferentes puntos de la casa. Me quede paralizado, la verdad no supe bien como
reaccionar, hasta que vi como una gran sombra pasaba a toda velocidad por mi
cabeza dejando una estela de energía oscura que me envolvió y me dejo bastante aturdido
durante unos momentos y cansado…, la sensación de que mi energía estaba siendo
absorbida era lenta pero constante desde que entre en esa casa. Esto solo era
superado por la sensación de que lo que había venido a buscar se encontraba ahí
y estaba cerca. Me quede unos segundos en shock y decidí empezar a moverme.
Al haber escuchado golpes, ver
como energías o un ente negro sobrevolaba mi cabeza, mi guía permanecía en
silencio, finalmente decidí subir a la primera planta. De vez en cuando le
preguntaba a mi guía que donde estaba la habitación o lugar donde debía entrar,
pero simplemente se mantenía callado o me repetía que había que buscar. La
segunda planta era como una especie pasillo a medio campo, ya que se podía ver
la primera planta y todo el salón desde abajo. Ante la callada de mi guía decidí
aventurarme por mi mismo y entrar en la tercera puerta de mi derecha, pero al
abrir la puerta pude advertir que liberaba a algo mas grande que lo que un
simple ente negativo que me rebaso anteriormente, aquello era pura energía
negativa, maligna, con una energía mas “centrada”, con conciencia propia mas
demoníaco.
Por puro instinto cerré la puerta
de nuevo, no llegue a entrar, y salí corriendo escaleras abajo bastante
asustado de hecho. En ese momento, los golpes eran incesantes, por todos lados,
y notaba como algo de grandes dimensiones salía por fin de esa habitación. La
imagen era muy perturbadora pues mientras parecía la cabeza de una mujer de
pelo muy largo, sucio y de color marrón, ojos negros, su boca era más grande de lo habitual ya que
no tenia labios y se le veían prácticamente todos sus grandes dientes. Todo su
rostro ya de por si era espeluznante, solo superado por su gran altura ya que podría
medir como 3 metros, y el resto de su cuerpo tenia forma de oruga con piel de
serpiente y de gran diámetro, ademas de piernas, eran brazos que le sobresalían
podría decirse de forma aleatoria por todo el resto de su cuerpo. Su tonalidad
era grisácea, veía que por su estructura de cuerpo podría llegar y posarse
sobre donde quisiera, además en ese cruce de miradas que tuve, que apenas duró
unos segundos pude advertir que esta criatura no era como el ente anterior que podría
decirse que se movía por impulso o aleatoriedad, este “ser” poseía una
inteligencia que le permitía pensar y centrarse en un objetivo, en este caso
yo, como intruso era su presa, la criatura lo sabía, yo lo sabía.
Mientras bajaba a todo correr las
escaleras, la puerta se terminó de abrir de de par en par con una fuerza feroz,
no andaba aunque tenía patas, reptaba, eso lo se por los sonidos que emitía ese
ser… la persecución no me dio tiempo para pensar con calma donde sería mi
siguiente parada, el pánico de ese momento me obligo a moverme por impulso,
impulso de sobrevivir.
Buscando un lugar para esconderme
recorrí el salón en profundidad, hasta que me encontré con un pasillo que a mi
derecha se topaba de bruces con una puerta a una gran sala de estudio, mi guía
entonces tomo mas partido y me indico que entrara allí y así hice.
Alivio, es lo que sentí al entrar
en aquella sala, una vez dentro no oí nada, el ambiente estaba mas calmado, y
estaba prácticamente vacía. Cerré la puerta y me senté en el suelo; solo había
algo que me llamaba la atención, un piano. Entonces mi guía me explicó que era
una habitación segura y que no se me ocurriera tocar el piano, ni una tecla, ya
que eso “los atraería”. La verdad que sentí algo de curiosidad y me puse de pie
con intención de acercarme, finalmente mantuve mi curiosidad a raya, solo me
acerque y lo observe, el piano se veía igual de antiguo que la casa, pero lo
suficientemente bien conservado como para que destacase y no me cabe duda de
que funcionaba.
En ese momento, paralizado, mi
guía volvió a dirigirse a mí, esta vez me explicó que lo que buscábamos estaba más
adelante, al final de ese pasillo, en una habitación de la izquierda y que saliese
cuando estuviera preparado. Era el último tramo, el más difícil, ya que todos
estarían acechando y esperándome.
Como pequeño inciso, debo
confesar que viajar en astral suele agotar, ya que estás más expuesto, al ser
todo esto una concepción energética es como una vela que da luz y calor, pero
que tarde o temprano se consume. Desde que había entrado, mi energía se consumía
poco a poco, todo debido a la cantidad ingente de entes que había en ese lugar,
era como un pozo de la desesperación, pero mi energía se mantenía luchando como
una vela contra un viento que no paraba de soplar y menguar mi luz.
Una vez que reuní el valor
necesario, volví a salir de la sala, me fije un momento en que ya era
totalmente de noche, estaba casi completamente oscuro, la noche había caído de
una forma completa, me adentré aun mas en el pasillo, y con las dos manos me
mantenía ubicado en el centro de este. Aunque había mucha tensión en el
ambiente (energía negativa), no sentí demasiado miedo, ya que la sensación de
agotamiento energético me producía una especie de cansancio físico que me
impedía caminar normalmente, aun así en ningún momento me detuve.
La luz, aunque flotaba en el aire
e iluminaba de un modo tenue la habitación, provenía de una fuente. Cerré los
ojos y me concentré en esa fuente; lo que buscaba estaba en el cajón de esa
mesita. Mi guía entonces al percatarse de que había identificado el epicentro
se adelantó suavemente, se colocó al lado de esa mesita, de nuevo frente a mí,
con la palma de la mano abierta y en silencio me indicó, que esto era lo que
habíamos venido a recuperar. Abrí ese cajón y recogí con la mano una suerte de
objeto material pero intangible a la vez, era como redondeado pero no tenia
forma visible, aunque podías verlo, algo así como traslucido, al tacto se
sentía como una semilla o un fruto, es decir tenia consistencia, era cálida la sensación.
Por instinto acerqué ese objeto a mi pecho, y poco a poco veía y notaba que lo
estaba asimilando yo mismo, estaba desapareciendo en mi interior y no es que
estuviese desapareciendo como tal, el fruto estaba entrando dentro de mi
formando ahora si, un todo junto con mi energía.
La sensación fue de increíble
paz, de estar colmado, de estar “completo”: en definitiva ser yo. Sentí un gran
calor en mi pecho, y sentía como mi existencia se alineaba de alguna forma con
los astros y todo volvía a su sitio, ahora la energía que manaba de mi interior
no solo había cambiado, sino que mi propia esencia que junto con el fruto
formaban uno, creía de forma desmesurada continuamente, como una fuente
desbordada, esa ingente cantidad de energía que brotaba de mi ilumino toda la habitación
de una manera cegadora y en ese momento mi luz atravesó, no como una vela sino
como un sol toda la casa.
Una vez recuperado y asimilando
todo lo que me acababa de suceder, mi guía había vuelto a su posición inicial,
me di la media vuelta e inicie el camino de vuelta esta vez para salir de
aquella habitación y de aquella casa. Lo que había venido a buscar lo había
encontrado y estaba dentro de mí, por fin.
Ya no me sentía fatigado, tenía
plenas fuerzas y me embarqué a salir de allí lo más rápido posible. Mientras recorría
el pasillo a oscuras, empezaron de nuevo los golpes, chispazos de luz me flasheaban
continuamente mientras abandonaba el pasillo, esta vez pareciese que la casa
estuviese viva, ya que todo parecía un terremoto incesante de golpes. Tanto fue
así que llegué a sentir que la casa se venía abajo y algo más difícil: el ente
que salió de la habitación y acechaba a mi huida de allí.
En esta ocasión a un paso de
abandonar definitivamente la casa, en el salón me volví a encontrar de frente
con el ente demoníaco que solo pudo observar, cuan perro atado y rabioso, la sensación
de nuestro primer encuentro de plena ventaja e inferioridad ante una energía
maligna apabullante ahora se había transformado en un gesto de respeto, ya no tenía
miedo y a su vez el ente demoníaco, me miraba como de igual a igual, no había intención
de ataque y simplemente se limitó a quedarse inmóvil y dejarme pasar.
Finalmente pude salir de la casa
sin ningún tipo de dificultad como si ahora fuese como inmune a su influencia
desgastadora y volver a ese campo inmenso de hierva que rodeaba todo.
Una vez fuera, la casa se desvaneció.
Recuperándome de todo lo vivido, mi guía por fin me explicó, que cuando llegue
a este mundo lo hice de forma incompleta, que una parte de mi estaba perdida a
lo largo del tiempo y que en esta vida debía de encontrarla como paso previo a
todo lo que me esperaba después. Esto también me permitiría desarrollarme como
un ente energético de ayuda, ya que en mi caso, mi energía es como una fuente que
brota sin parar, nunca para, se desborda; esto solo era el principio de otro
tipo de conocimiento que a día de hoy sigo adquiriendo, aprendiendo y luchando
y que otras pruebas como estas llegarían,
todo con el fin último de seguir creciendo y evolucionando junto con mi energía.
Poco a poco notaba una sensación
de desconexión, me estaba despertando y en un momento, mi alrededor se volvió
negro y desperté, dando por concluido finalmente este largo “sueño” que tantos
años me costó completar.
Tengo que decir que esta última
parte yo la interpreto como cuando te tienes que sacar el carnet antes de
conducir. En este caso solo hallé la parte que me faltaba, lo considero como un
fruto que ha ido creciendo dentro de mí, siempre yendo a mas y mostrándome mas
caminos, más capacidad y siempre más energía, es por ello que puedo decir que
mi visión del mundo que nos rodea a todos es más rica, por suerte o por
desgracia de mi mismo.
En ese momento no era tan
consciente de toda la implicación que había tenido durante todos estos años
estos pequeños fragmentos de viajes que tuve, pero que echando la vista atrás,
me sirvió como prueba y consagración de lo que soy ahora. Mas adelante, con el
tiempo, mi guía me volvería a hablar, de hecho a dia de hoy la comunicación es
totalmente fluida. Comprendí finalmente que debía dejarme llevar en mi vida
terrenal, es decir, abrirme al mundo espiritual, no solo por las señales que me
daba la vida y lo que sentía, sino con romper esa barrera y abrirme a mi guía,
dejar que mi energía fluya por todo mi ser, confluir esa energía y ayudar en lo
que pueda a otras personas, que sedientas de energía allá donde se me presente.
Mi guía siempre estuvo ahí, solo que antes, y por motivos que comentare en
futuras entradas, tuve un periodo de silencio en mi día a día como niño y casi
hasta la adolescencia.
Hoy en día, gracias a todo lo
vivido, puedo decir que ese viaje de tantos años me formó para poder ir mas
allá, en un plano más espiritual y que mi guía, siempre fiel y severo, esta
siempre conmigo. Nunca estoy solo, cuando se me presenta cualquier caso de
ayuda siempre está ahí para guiarme, enseñarme, ayudarme a desentrañar y
entender poco a poco los misterios que se me presentan en este mundo (que no
son pocos), comunicarme con los que ya no están, y con los que siempre están,
con otros guías, mas habilidades más experiencia y sobre todo más misterios y
un gran etcétera. Por eso creo que empezar por aquí marca el inicio de todo lo
que soy ahora y de lo que soy capaz, mi punto de inflexión y del comienzo. A lo
largo de mi vida me he visto forzado a superar otras pruebas que me han ayudado
a ir subiendo de peldaños pero eso ya es otra historia ( o no…).
Por último,
espero que te haya gustado y no se te haya hecho muy largo, si tienes alguna
duda, pregunta, yo contestare cuando pueda, lo mejor que pueda. Nos vemos la
semana que viene.




Increíble comienzo. Me ha fascinado este viaje. La extensión se hace amena. No se puede resumir mejor 10 años de sueños en tan solo dos entradas. Gracias por compartir tu experiencia.
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